¿Por qué idiotez? ¿se asemejan tanto? las cosas tiernas, dulces y ridículas las hacemos una y otra y otra vez... siempre que nos enamoramos.
Pero, cuando el amor acaba, el corazón se rompe y nuestro compañero de idioteces deja de ser especial, esas idioteces, ridiculeces y cursilerías toman su verdadera dimensión: en medio de nuestro sufrimiento y despecho podemos ver el "estado de idiotez" que algunos percibían.
Sin embargo, cuando el despecho pasa y nuestras emociones vuelven a estar en cero, las cosas pasadas vuelven a ser lindas, aún cuando ya no haya amor. Entonces, ¿es objetivo ver al amor de otros como "un estado de idiotez"? ¿no será una apreciación movida por nuestra mezquindad, nuestra soledad?
Que quede claro que estamos hablando de un enamoramiento común y mortal. Es totalmente cierto que también hay quienes en nombre del amor hacen cojudez y media; que usan el "amor" como justificación para portarse como personas desequilibradas o hasta como delicuentes. No, no; no es ese el estado de idiotez del que hablamos.
Las estupideces de amor son las muestras más sinceras del cariño y la alegría que nos produce compartir algo. Y no se limitan al novio o novia: los juegos con nuestros padres, hermanos y hasta mascotas, están impregnados de ridiculez. Atrás quedaron las solemnes muestras de afecto, los enredados poemas barrocos, las serenatas elegantes. Cualquiera puede ser, ahora, un artista exponente de la estupidez del amor. Basta con ver los estados de facebook o los videos en youtube. Se aplaude el verdadero talento y la creatividad, claro; pero no hay que negar que todos pasamos por ahí.
Aquellos que se precian de fríos, distantes, solitarios, inconmovibles, son quienes al final del día nos muestran de manera más explícita las contradicciones del amor.
Que quede claro que estamos hablando de un enamoramiento común y mortal. Es totalmente cierto que también hay quienes en nombre del amor hacen cojudez y media; que usan el "amor" como justificación para portarse como personas desequilibradas o hasta como delicuentes. No, no; no es ese el estado de idiotez del que hablamos.
Las estupideces de amor son las muestras más sinceras del cariño y la alegría que nos produce compartir algo. Y no se limitan al novio o novia: los juegos con nuestros padres, hermanos y hasta mascotas, están impregnados de ridiculez. Atrás quedaron las solemnes muestras de afecto, los enredados poemas barrocos, las serenatas elegantes. Cualquiera puede ser, ahora, un artista exponente de la estupidez del amor. Basta con ver los estados de facebook o los videos en youtube. Se aplaude el verdadero talento y la creatividad, claro; pero no hay que negar que todos pasamos por ahí.
Aquellos que se precian de fríos, distantes, solitarios, inconmovibles, son quienes al final del día nos muestran de manera más explícita las contradicciones del amor.
Y es que el amor nos mueve por dentro, nos desestabiliza, nos hace más fuertes. Nos libera. Hace frente a miedos y prejuicios, a dudas y a incomodidades. Rompe los moldes y los repite. Nos hace experimentar lo más propio e íntimo, compartido. Nos une a uno y a todos a la vez.
Quizás está bien ser idiota de vez en cuando, así puedes ver todo distinto a como lo ves siendo "coherente", "consecuente", "racional".
Una cosa es cierta: el amor te vuelve idiota; pero las idioteces que hiciste por amor siempre te seguirán robando una sonrisa.
Quizás está bien ser idiota de vez en cuando, así puedes ver todo distinto a como lo ves siendo "coherente", "consecuente", "racional".
Una cosa es cierta: el amor te vuelve idiota; pero las idioteces que hiciste por amor siempre te seguirán robando una sonrisa.